Un hermano de Soledad Cómo un grupo de estudiantes a cientos de millas de California tomaron el caso de un envejecido “Hermano de Soledad".

John Clutchette con su esposa Leaster Smith Clutchette, difunta. | Foto provista

Por William Fox

“Cuando supe que como estudiantes tendríamos la oportunidad de practicar la abogacía ‘en vivo’, de inmediato me lancé a ello”, exclama Ryan Thompson, al preguntarle por qué decidió inscribirse en la clase Derecho y Minorías del Centro de Derecho de la Universidad del Sur, en Baton Rouge, Luisiana. El estudiante enfatiza que los temas que investigan y defienden son reales y vigentes.

Su entusiasmo se acrecentó cuando con otros estudiantes tuvieron la oportunidad de escoger un caso de California, estado en donde vivió por casi 20 años.

En la clase se investigan controversias legales, raciales y de justicia social que involucran minorías, poblaciones autóctonas y otras en situaciones de vulnerabilidad en los Estados Unidos.

Entre las diferentes opciones para investigar, la historia de John Clutchette fue la que más les interesó.

La profesora Allen-Bell

Clutchette, de 74 años, formó parte de un caso muy controvertido en el Condado de Monterey a principios de los 70s. En ese entonces, Clutchette fue implicado en el asesinato de un oficial de la prisión de Soledad al formar parte del grupo que se conoció como los “Hermanos de Soledad.” Clutchette fue encontrado inocente, pero algunos años después regresó a la cárcel acusado de otro asesinato, el cual él asegura  no cometió. Al investigar su caso, los alumnos de la clase de Derecho y Minorías no sólo encontraron hallazgos para establecer que Clutchette debe calificar para la libertad condicional sino también que en archivos del FBI relacionados no figuraba como un militante o como un líder de la banda “Guerrilla de la Familia Negra” en los años setenta.

Clutchette, actualmente encarcelado en la Prisión Estatal de California Solano, en el municipio de Vacaville, recibió libertad condicional el pasado 12 de enero por parte de la Corte de Audiencias de Libertad Condicional de California. Sin embargo, esta decisión debe ser afirmada o rescindida próximamente por el gobernador del estado, Jerry Brown, Clutchette ha recibido esta misma medida en los años 2003, 2015 y 2016 y en las tres ocasiones la decisión ha sido revocada por el gobernador de California en turno.

“Al leer su caso, lloré y me sentí comprometida a la acción” expresa Chandra Johnson, otra integrante del grupo.

La clase Derecho y Minorías es electiva. Se ofrece a los estudiantes de segundo y tercer grado. Son diversas las razones para registrarse en ella. Chandra deseaba romper la rutina de las clases tradicionales de derecho. Por su parte, Ryan había escuchado bastante de su instructora y le interesaba tomar una clase con ella.

Junto con Danielle Bickham y Brandon Kenny, conformaron voluntariamente el grupo de investigación. Aunque se conocían previamente esta era su primer proyecto en conjunto. Los estudiantes tienen la facultad de proponer sus propios temas o de seleccionar alguno de una lista ofrecida en el curso.

“El caso de Clutchette tiene todos los elementos de la era de los derechos civiles. Era un individuo promedio que fue asociado a una ideología política y quien ha pagado el precio máximo: la pérdida del disfrute de su vida”, comenta Chandra.


Conociendo a George Jackson

Clutchette nació en Houston, Texas, en 1943. Creció en Compton, California. Hijo mayor de una madre soltera. Se crió en un ambiente hostil dado los novios abusivos de su progenitora. Aprendió a usar la violencia en defensa de su madre y de sus hermanos, reseña su abogado Keith Whattley en una petición de habeas corpus dirigida a la Corte Suprema de California, que aún está en espera de respuesta. Este tipo de peticiones busca un pronunciamiento sobre la validez legal de una detención.

A los 16 años, Clutchette se fue de casa rumbo a las calles. Comenzó a consumir marihuana. Luego, a los 25, cocaína. Usaba las drogas para aliviar el dolor de los recuerdos. También, para relajarse, manejar sus inseguridades y comunicarse más fácilmente, agrega su abogado en la misma petición.

Por intrusión y robo en propiedad ajena, fue hallado culpable en 1966. Estuvo en prisión por 6 años y recibió libertad condicional en 1972. En 1975 quedó totalmente libre al ser removida su libertad condicional. Durante estos tres años fue a un colegio comunitario, laboró como aprendiz y empezó a trabajar en metalistería y ornamentación.

Sin embargo, a principios de 1970 se marcaría un hecho trascendental en el devenir de los sucesos cuando fue encarcelado en la Correccional de Entrenamiento de California en Soledad.

Fue asignado al ala “Y” donde se encontraba el hoy fallecido George Jackson, quien era un preso intelectual respetado, un miembro del “Partido de la Pantera Negra” y el fundador de la “Guerrilla de la Familia Negra” (BPP y BGF respectivamente, por sus siglas en inglés). Estos eran grupos revolucionarios en pro de los derechos de los presos afro-americanos.

“La correccional, tenía reportados problemas de segregación racial, así como alegatos de uso excesivo de la fuerza y otros abusos de poder” argumenta la profesora Angela A. Allen-Bell, quien dirigió el proyecto de investigación y es una reconocida líder en temas de justicia social y derechos civiles en los Estados Unidos.

En lo que se describe como un acto de retaliación, el oficial de raza blanca John Mills fue asesinado en enero de 1970. George Jackson, John Clutchette y Fleeta Drumgo fueron acusados de su muerte e imputados por cargos de la misma al mes siguiente en el condado de Monterey. El trío se conoció entonces como los “Hermanos de Soledad” (Soledad Brothers).

George Jackson publicó su libro “Soledad Brother” ese año. En éste, narraba las condiciones a las que eran expuestos los presos. Esto fomentó una oposición más allá de la correccional, explica la profesora Allen-Bell.

En agosto del mismo año, el hermano menor de George, Jonathan Jackson, de 17 años, ingresó durante un juicio en una corte del condado de Marin y proveyó de armas a tres presos. Intentaron huir con 5 rehenes, incluidos el juez y un abogado del distrito. Buscaba negociar la liberación de los “Hermanos de Soledad”. Durante la fuga, Jonathan, el juez y dos de los presos murieron. Un año más tarde, en agosto de 1971, George Jackson fue asesinado durante un incidente en la prisión de San Quentin por guardias de la cárcel.

En febrero de 1972, John Clutchette fue absuelto de la muerte del oficial Mills, por un jurado en su totalidad de raza blanca.

“Ninguno de los ‘Hermanos de Soledad’ fue hallado culpable por la muerte de este oficial. Por su parte, Clutchette tampoco fue acusado ni condenado por lo sucedido en la corte del condado de Marin ni por el episodio donde murió George Jackson” afirma la profesora.

Jerry Brown responde

Sindicado por la muerte de Robert Bowles, Clutchette es arrestado en 1978. El cuerpo sin vida de Bowles fue hallado con dos tiros en la cabeza en un carro estacionado. Para entonces, Clutchette había recaído en el consumo de drogas y participaba en una operación de tráfico de heroína a pesar de estar laborando de tiempo completo en su oficio. Junto con Bowles y Dawn Paulson, los tres se encontraban viajando a Sacramento para recoger una provisión de heroína cuando sucedieron los hechos. Por falta de evidencia Clutchette fue puesto en libertad.

No obstante, en 1980 es re-arrestado y condenado a prisión por este hecho.

“A pesar de haber testificado de participar solo en el encubrimiento del crimen, Clutchette fue declarado culpable de homicidio en primer grado, con una sentencia indeterminada de 7 años a perpetuidad más dos años por uso de arma” señala la profesora.

Desde 1980 Clutchette se encuentra en prisión. Escribió una sentida carta a la familia de Bowles expresando sus disculpas y remordimiento y la forma en que maduró a través de un proceso de rehabilitación.

Es padre y abuelo, producto de varios matrimonios. Este próximo 24 de marzo cumplirá 75 años.

En su decisión de 2016 el gobernador Jerry Brown reconoció los esfuerzos que Clutchette ha hecho para mejorar como persona estando en la cárcel. No obstante, señaló que estos “son sobre pesados por factores negativos que demuestran que todavía permanece inapropiado para la libertad condicional”. El gobernador citó, entre otros hechos, el asesinato del guardia de la prisión de Soledad, del cual Clutchette fue absuelto, lo cual reconoce Brown en su escrito. Señala el gobernador, además, que Clutchette ya no pertenece a bandas penitenciarias.” Brown escribió que consideraba que Clutchette no había sido totalmente verídico acerca de la violencia en su pasado.

“Aun cuando el Sr. Clutchette reconoció conocer a los individuos involucrados en ese entonces y compartir la misma ‘ideología política’, él firmemente niega haber estado alguna vez en la banda [BGF] o haber estado involucrado alguna vez en ‘alguna violencia o en algo desde que he estado en prisión,’ escribió Brown. “Estas afirmaciones son contradichas por amplia evidencia en el registro … Aun cuando valoro que el Sr. Clutchette ha completado el programa de rehabilitación y ha sido considerado ahora un miembro inactivo de la banda, permanezco preocupado por su versión de los hechos. Sus afirmaciones, y la evidencia de lo contrario, demuestran que el Sr. Clutchette no ha reconocido o aceptado su rol fundamental en estos eventos históricos o la magnitud de sus acciones”.

Clutchette continúa negando haber sido alguna vez un miembro de la BGF, según él escribió en una carta que envió al periódico San Francisco Bay View.


Las revelaciones del COINTELPRO

Para investigar a profundidad el caso, el grupo de estudiantes y la profesora recurrieron a archivos desclasificados del FBI, numerosos casos de la Corte Suprema de California, noticias, libros y entrevistas.

“Aunque hubiera sido ideal tener acceso directo a la Corte donde se encuentran los registros, la tecnología lo facilitó” argumenta la estudiante Chandra Johnson, al referirse a uno de los mayores retos que tuvieron.

El proceso de validación de la información también fue bastante extensivo. Cada dato fue revisado en detalle, afirman los estudiantes. “No confiamos en nada que no podamos verificar de forma independiente y no creemos en las palabras, simplemente porque figuran en el papel. Cruzamos y validamos todas las referencias y hechos” sostiene la profesora.

Como producto final de su trabajo, los estudiantes elaboraron una queja dirigida a la División de Procedimientos Especiales, de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos, de las Naciones Unidas. Allen-Bell señala que esta división puede intervenir directamente con los gobiernos o proveer recomendaciones persuasivas para cambios en las leyes.

Prolongar el encarcelamiento de Clutchette, constituye una violación a sus derechos humanos, manifiesta la profesora.

Como contexto histórico, en los años setenta el FBI llevó a cabo un programa de contrainteligencia, COINTELPRO, el cual recopilaba información de forma encubierta y realizaba acciones secretas con el fin de “interrumpir” y “neutralizar” ciertos grupos e individuos, entre los cuales figuraba George Jackson, explica Allen-Bell. Y agrega, “Clutchette ha experimentado lo mismo que muchas víctimas del programa COINTELPRO por su relación de cercanía con uno de sus objetivos”.

Por su parte, basada en su investigación con el grupo de estudiantes, la profesora comenta que “los registros desclasificados del FBI no muestran a Clutchette como un militante, o como un actor clave en organizar grupos, o como un líder de la BGF. Por el contrario, estos archivos revelan a otras personas en estos roles, tales como a George y a Jonathan Jackson”.

Así mismo, en su investigación reportaron encontrar un cambio en el tono de las comunicaciones que se refieren a Clutchette en los registros de la prisión, luego de la muerte del oficial en enero de 1970.

“Antes del asesinato del guardia, estos registros no le asignan a Clutchette ninguna afiliación a la BGF y lo describen en términos favorables. Posteriormente el estilo de la narrativa cambia”, añade Allen-Bell.

Los archivos de lo acontecido en la cárcel de San Quentin en 1971 también son reveladores para el grupo de investigación. “Estos, describen las acciones de los presos en el momento que George Jackson empieza a tomar los rehenes, indicando que Clutchette llegó un poco después. Los registros continúan detallando los eventos del día, y nunca implican o nombran a Clutchette como participante” declara la profesora.

Por último, expresa que los registros de la prisión han probado ser poco confiables. En 1997, la Corte de Apelación afirmó que el archivo de Clutchette contiene información falsa. Allen-Bell explica que la información registrada no fue objeto de un proceso de verificación o de validación. Además, señala que “la misma Corte urgió a los oficiales a corregir la información, pero estos nunca lo hicieron”.

Las tensiones alrededor de los “Hermanos de Soledad” eran altas en los años setenta y “el caso todavía agita emociones en ciertos círculos” precisa la profesora.

En su investigación, los estudiantes también encontraron diversos hechos sobre la forma en que Clutchette ha usado su tiempo en custodia para crecer como persona: “ha convivido de forma exitosa con otros reclusos, y ha servido como mentor para los más jóvenes. Ha participado en programas de abuso de sustancias y tratamiento de grupos. Ha asistido a la escuela y completado entrenamientos vocacionales, desempeñándose de forma exitosa”.

Y reporta la profesora que ha mantenido un registro disciplinario respetable. “Su infracción disciplinaria más reciente fue en 2008, la cual fue producto de rehusarse a compartir una celda con un miembro validado de la BGF”.

Para Allen-Bell, “Clutchette ya pagó por sus crímenes pasados. No es una amenaza pública. Esto es evidente por las libertades condicionales que le han admitido en 2003, 2015 y 2016 y nuevamente en enero 12 de 2018”.

“Los estándares de California para elegir a los comisionados de la mesa directiva de libertad condicional son altos,” dijo Allen-Bell. “Esta distinguida mesa examinó exhaustivamente el historial penal del Sr. Clutchette y determinó que alguno de su contenido salaz no era digno de ser usado.

“Es más,” añadió, “una corte de apelaciones en el 2007 determinó que gran parte del contenido era ‘históricamente interesante pero sin relevancia para el propósito de la libertad condicional’. Eso también nos preocupó.”

En defensa del gobernador de California, el Abogado General, profirió en diciembre de 2017 una solicitud para conservar bajo sello los registros empleados por el gobernador en su decisión de 2016, brindándoles así confidencialidad a las fuentes y afianzando la seguridad institucional, según se expresa en la solicitud.

El gobernador, de acuerdo a las leyes de California, tiene la autoridad para revisar las decisiones de libertad condicional y puede reversarlas o modificarlas, considerando si la parte convicta representa o no una amenaza actual para la seguridad pública. Así, deberá pronunciarse en breve respecto a la última libertad condicional que le fue concedida a Clutchette.

Justicia restaurativa

El proyecto de los estudiantes finalizó a finales de la primavera de 2017. Sin embargo, han seguido activos y nuevos estudiantes se han vinculado desde otras perspectivas.

Entre ellos, la estudiante Theresa Dorcelus continúa este semestre con el trabajo realizado. Su enfoque es el de construir alianzas con organizaciones de derechos humanos dentro y fuera de los Estados Unidos, además de buscar corregir el registro histórico en donde John Clutchette está involucrado.

En la clase, una vez se ha investigado a fondo un caso, se emplean principios de justicia restaurativa. “Bajo este modelo de justicia, víctimas, agresores y la comunidad son agentes de interés en el proceso de sanación” afirma la profesora Allen-Bell.

Una de sus mayores preocupaciones es la avanzada edad de Clutchette y su situación delicada de salud, que incluye diabetes, hipertensión, glaucoma, enfermedad degenerativa del disco entre otros quebrantos.

Allen-Bell manifestó intercambiar correspondencia con Clutchette con cierta frecuencia. Al preguntarle sobre las fotografías que Clutchette le envió y que acompañan este artículo, dejó claro que existen otras facetas para los presos más allá “de sus crímenes o encarcelamiento, de sus malas decisiones u horribles circunstancias”. Al respecto finaliza diciendo:

“En una fotografía está Clutchette haciendo ejercicio y en la otra está con su esposa ya fallecida, durante una visita a la cárcel. Las veo como representaciones visuales de cómo se ve sí mismo – como un ser humano, una persona que experimenta conexiones emocionales con otros y alguien quien desea dejar a sus seres amados algo más que un legado de dolor y vergüenza”.

El Gobernador Brown decidirá en los próximos meses si revierte una vez más la decisión de dejar salir a Clutchette en libertad condicional o si la deja en su lugar.

Si desea escribirle al gobernador acerca del caso de John Clutchette:
Governor Edmund G. Brown, Jr.
State Capitol, Suite 1173
Sacramento, California 95814
(916) 445-2841
Link: https://govapps.gov.ca.gov/gov39mail/

 

[/aesop_content]

¿Tienes un comentario acerca de este artículo? Envíanos una carta.

APOYA EL PERIODISMO SIN FINES DE LUCRO

William Fox

About William Fox

William Fox, Colombiano de nacimiento, tiene una pasión por investigar, analizar e informar que lo llevó al periodismo. Su experiencia en investigación de mercados y mercadeo la complementó con un posgrado en periodismo en la ciudad de Montreal, donde está radicado desde 2015. | William Fox is a native of Colombia with a passion for research, analysis and learning that brought him to journalism. He has studied markets and marketing and pursued postgraduate work in journalism in Montreal, where he's lived since 2015.